La bolsa o la vida
Por Eli Bravo
#HistoriaCanalla
Mientras en el sur miles de personas mueren cada año, en el norte unos cuantos protestan por los miles de dólares que pierden cada día. Y tienen razón, si lo único que importa en esta vida es el dinero, más si lo que realmente importa es la vida, entonces no hay dinero que compre su perdón. Alegando violación de patentes internacionales, las principales compañías farmacéuticas del mundo abrieron en 1998 un juicio contra Sudáfrica. La razón: desesperados por el número de muertes a causa del Sida, en este país han decidido comprar medicamentos genéricos para combatir la enfermedad. Estos genéricos utilizan fórmulas que pertenecen a los grandes laboratorios y se venden a un precio mucho menor. El resultado es un producto al alcance de los más pobres y un oportuno lamparazo sobre el a veces oscuro mundo de las compañías farmacéuticas.
La salud es un negocio, especialmente para los laboratorios. Presionados por los accionistas y ávidos de ganancias, su mercado actual no son los pacientes, sino los compradores. Como resultado investigan y producen para los pobladores del mundo desarrollado, relativamente sanos, y relegan a los pacientes del mundo subdesarrollado, por lo general mucho más necesitados. Los que denuncian esta situación poseen los pelos en la mano: se destina más dinero a investigar curas a la calvicie que a desarrollar nuevas medicinas contra enfermedades tropicales. Hay más interés en productos que retarden el envejecimiento, que en uno que combata la tuberculosis.
No parece una política sana, sobre todo para los enfermos.
A raíz de la presión internacional, el círculo hermético que suele encerrar el mundo de los laboratorios ya presenta grietas. India y Cuba han anunciado tener medicamentos para luchar contra el Sida y que los pueden vender a precios diez veces menores a los que manejan las farmacéuticas. Una campaña mundial se está orquestando para solicitarle a las grandes compañías que piensen primero en las víctimas y después en sus balances. La Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud apoyan esta iniciativa.
Esta semana conversamos en la Radio Global con una representante de Médicos Sin Fronteras. Para ellos, producir genéricos y salvar vidas es una buena solución. Si desea contribuir a la campaña que esta organización desarrolla, visite www.msf.org y aporte su firma virtual. En este mundo donde hay que escoger entre la bolsa y la vida, muy bolsa quien no escoja esta última.
24-03-2001
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