HOTEL RAFFLES (SINGAPUR)

Por Alberto Granados

Singapur es el país más pequeño del Sudeste Asiático y aun así es el cuarto centro financiero más importante del mundo que desempeña un papel primordial en el comercio internacional y en la economía mundial. En esa pequeña isla se inauguró en 1889 el hotel Raffles, que se convertiría en el primer hotel del sur de Asia en tener electricidad y teléfono en todas sus habitaciones.

El Raffles fue fundado por cuatro hermanos armenios, los Arshak. Primero sería un pequeño hotel colonial de diez habitaciones que se iría ampliando hasta el moderno edificio que conocemos en la actualidad, terminado en 1899. El hotel contaba, y cuenta, con un impresionante jardín, salones de baile con música en vivo y baile de salón tres veces por semana, bar y sala de billar, restaurantes... Curiosamente hasta 1930 no se permitió el paso a las instalaciones a huéspedes asiáticos.

También el hotel Raffles tuvo que sobrevivir a la ocupación japonesa, que comenzó el 15 de febrero de 1942. El Raffles fue rebautizado como «Ryokan Syonan» y utilizado por el alto mando japonés como edificio de tránsito para los prisioneros de guerra. Tras la guerra el Raffles volvería a abrir sus puertas y en 1987 el gobierno lo declaró monumento nacional.

Hay muchas historias curiosas que se han vivido en este hotel, como por ejemplo, la que cuenta que en 1902 un tigre se coló en las instalaciones y acabó en la sala de billar. Los empleados avisaron a un cazador alojado en el hotel, que bajó con su escopeta y terminó con la vida del animal. Todavía se puede ver una marca del disparo en la sala de billar. Otra historia que publicó el New Straits Times aseguraba que, según un documento secreto de la Segunda Guerra Mundial, el 22 de agosto de 1945 hubo un suicidio en masa en el hotel. Al parecer 300 oficiales japoneses, después de una gran fiesta de despedida, activaron conscientemente granadas de mano y saltaron por los aires.

También se cuenta que el novelista William Somerset Maugham escribía todas las mañanas bajo un árbol en el patio de las palmeras, convirtiendo los cotilleos y escándalos que escuchaba en la trama de sus famosas novelas. El hotel tuvo también ilustres huéspedes, como Charles Chaplin, Maurice Chevalier, Frank Buck, Jean Harlow, Ava Gardner y Elizabeth Taylor, y más recientemente, por ejemplo, a la reina Isabel II y al príncipe Felipe de Edimburgo.

La última gran reforma del hotel se terminó el 16 de septiembre de 1991. Todas sus habitaciones fueron convertidas en suites con los suelos de madera de teca, alfombras hechas a mano y con techos más elevados. También se restauró la famosa barra de su bar, donde se inventó el «Singapore Sling», un cóctel que en sus orígenes se hacía a base de ginebra, cereza, licor Bénédictine y zumo de piña.

Http://www.raffles.com/singapore

« ֍ »

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El día que bajaron los cerros...

ELEGIA

Caracas Blues