Jesús Quintero entrevista al Loco de la colina
Rasgo principal de tu carácter.
La curiosidad y la necesidad de aventura.
Tu mayor defecto.
Estar como un arco tenso hacia un horizonte que siempre está más lejos.
Tu mayor éxito en la vida.
El haber creado un estilo, sentirme escuchado y saber que tengo amigos que nunca veré.
Tu ocupación favorita.
Crear, contemplar y viajar. Me fascina Grecia, como dijo Borges, «mis contemporáneos son los griegos».
Tu mayor extravagancia.
Pensar que un periodista está aquí para contar la verdad.
¿Qué recuerdas siempre?
Andalucía cuando irrumpe la primavera.
¿Cuál es tu viaje favorito?
Un viaje al centro de mí mismo, el psicoanálisis.
¿Qué quieres que sea una entrevista?
Un espectáculo para pensar, una teatralización de la realidad, aunque hacer pensar, hoy, puede ser una agresión.
¿Qué es hoy una entrevista?
La entrevista tal y como se entiende ahora mismo es la fusión de farsantes y oportunistas políticos con periodistas embaucadores.
¿Cuáles son tus pasiones?
Mis tres grandes pasiones son la radio, la noche y mis charnegas, Andrea y Lola. Pero fui un padre imperfecto. En la colina estuve a punto de volverme loco de verdad.
¿La fama puede aburrir?
Una vez me dijo Antonio Banderas que la fama es un rumor a diez metros.
¿Te sientes libre ante un micrófono o una cámara?
La libertad no existe en absoluto. No ha existido nunca y no puede existir, aunque hay que comportarse como si existiera.
¿Quiénes son los maestros del género?
Para mí los sofistas del ágora, los fariseos que provocaban a Jesucristo.
¿Te preocupas por las cosas que dicen de ti?
Nunca vas a ser feliz porque hablar es gratis y ser idiota también.
¿Es delito mentir?
Mentir no es delito, bueno, según bajo el prisma desde el que se mire.
¿Te has sentido aislado?
Aislado y solitario. Antonio Machado decía «en la soledad he visto las cosas claras que no son verdad».
¿Te gusta nuestra televisión? ¿Quiénes tienen la culpa de esta televisión?
No me gusta lo que veo, no me gusta lo que están haciendo con mi profesión y con este medio tan maravilloso que es la TV.
¿Crees en la multitud?
No creo en la multitud. La multitud es mentira. Quizás por eso la multitud está con la mentira, con el ruido, con el camelo.
¿Te molesta envejecer?
Personalmente no tengo miedo al paso del tiempo. La muerte es otra cosa, chatín.
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